Tenemos vecinos morosos en la comunidad, ¿como podemos solucionarlo?

Parece evidente que si tenemos una propiedad debemos hacer frente a los gastos que esta propiedad genere, parece evidente, si, pero no lo es. En muchas ocasiones me encuentro con comunidades en las que existe uno o varios vecinos morosos que ni pagan la cuota de la comunidad, ni las derramas (si es que las ha habido). La pregunta de los vecinos es siempre la misma… ¿ y ahora que hacemos?

Pues bien, este problema de morosidad tiene fácil solución si aplicamos la Ley. No obstante, es recomendable antes de tomar medidas radicales ponerse en contacto con el deudor para reclamarle en términos amistosos la deuda contraída con la comunidad.

En primer lugar, deberíamos ponernos en contacto con el vecino moroso e informarle de su deuda, si su voluntad es la de abonar, el problema podría quedar resuelto sin más complicación, pero posiblemente esto no suceda, por lo que deberíamos enviarle una notificación indicándole su situación, y en ese mismo escrito o en una notificación posterior indicarle que vamos a convocar una junta extraordinaria para tratar su caso y que esperamos su asistencia, la forma más adecuada de remitir esta notificación es sin duda alguna el burofax, de esta manera dejamos constancia de su aceptación.

En el caso de que el vecino moroso haga caso omiso a estas instancias, la comunidad puede presentar una demanda. Esta medida esta recogida en la reforma de la Ley de Propiedad Horizontal en la que se recoge el proceso monitorio. Este proceso legal favorece el cobro de cantidades adeudadas a la comunidad cuando el importe de las deudas sea inferior a 30.050 euros.

El procedimiento judicial comienza al presentar la demanda, en un plazo no superior a tres meses respecto a la Junta de Propietarios en la que se emplaza al deudor a solventar su situación, en el Juzgado de Primera Instancia de la localidad en la que se ubique el edificio. La presentación de la demanda debe hacerla el presidente o el administrador, sin necesidad de abogado o procurador, no obstante resulta muy recomendable hacerlo puesto que es una materia compleja y un error en la forma o en el plazo pueden ocasionar la perdida del pleito.

Una vez puesta la demanda, el juez debe presentarla a trámite y requerir al deudor para que, en el plazo máximo de 20 días, salde la deuda o bien se oponga a su pago mediante un escrito de oposición alegando las razones por las que considera que no debe abonar las cantidades reclamadas. Si el deudor no responde o decide no comparecer en el juicio, el juez puede dictar un acto de ejecución contra los bienes del moroso por la cantidad reclamada más los intereses. En el caso de que sí se presente en el juicio pero se oponga al pago, el juez podrá dictaminar el embargo preventivo del piso o local hasta cubrir la cantidad adeudada más los intereses y las costas. Es más, si el moroso decide apelar la decisión del juez, antes deberá satisfacer la deuda o consignarla, es decir, depositarla en una cuenta del juzgado.

Normalmente, el hecho de que la reclamación la realice un juez provoca que los deudores paguen inmediatamente.

Obviamente, es mucho mejor para todas las partes, no llegar a tener que verse inmerso en procesos judiciales, pero a veces, no queda otra opción para poder cuadrar las cuentas de la comunidad.

Como dato, os recuerdo que los vecinos que  no estén al corriente de sus pagos tienen la posibilidad de asistir a las reuniones y recibir notificaciones de acuerdos pactados. Sin embargo, pierden el poder de votar en las juntas de propietarios y tampoco podrán impugnar los acuerdos que en ellas se adopten. Igualmente la ley contempla la posibilidad de dar publicidad al nombre del vecino moroso en las circulares y notificaciones de la comunidad incluido el tablón de anuncios.

Si existe una situación así en tu comunidad, lo mejor es que consultes tu caso concreto con un gestor o administrador de comunidades para que te oriente en los pasos a seguir.

Suerte!!

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